Yo soy de una rara estirpe
de pocos seres no normales,
tengo dos ojos, señores del llanto,
que te miran desde arriba, pero muy abajo.
Tambien tengo el cabello tiezo y negro
como mirada de indio guerrero.
Unos labios aguzados como dagas,
que en cada estocada te roban un beso.
Tengo ademas una gran nariz,
desde donde se cuelga tu piel
cada noche para llenarme de su aroma.
Soy gruñon como un roble viejo
pero tierno como un pollito o un pequeño perro.
Adicto al te negro, el invierno azul,
la luna blanca, el suelo verde y tu amor rojo.
Adepto a ti, a tu y yo,
al te amo, al ¿Me amas?.
Fanatico de tus ojos de almendra,
rellenos de manjar y bañados de chocolate amargo.
No soy uniformado, ni poeta,
mucho menos trasnochador o bohemio;
Pero para ti soy capitan de sueños,
escritor de vela e insomne a tus brazos cada noche.
Me considero lector...
Lector de viaje, noche y descanzo,
cinefilo de terror, blanco y negro y fin de semana.
Se me olvidaban mis dedos planos,
como los del pianista viejo,
mas no tengo dedos pa'l piano en:
bailes y danzas, matematicas y geometrias,
recuerdos y memorias.
Ademas cantante sin destreza y musico sin instrumento.
Mas algo bueno he de tener...
si no... ¿como te enamoras de mi?
Yo lo se mas que nadie y tu lo sabes tambien.
Soy amante a destajo
y generoso en el sentir,
Se cocinarte hasta sin ajo
para podernos dijerir.
Como no terminar este autorretrato
sin nombrar mi ultima cualidad,
aquella que me seguira a la muerte
que es amarte de verdad.
