
Amor mio;
he viajado en muchas oportunidades a los brazos de la muerte, he peleado con supervillanos, con monstruos en la mas terrible oscuridad y he vencido, le he doblado el brazo a la mortalidad, al mal de ojo y a miles de sortilegios negros.
Princesa, he luchado con dragones de diamante, con orcos insondables, le he dado muerte a las mas horribles alimañas y aun sigo en pie, no existe nada que pueda realmente vencerme.
Me han operado en varias ocasiones, tuve heridas infecciosas y purulentas de las que nadie se salva, creo que me atacó la peste negra y el dengue, fui ciego y volví a ver por un milagro del mismo Jesús, perdí un trozo del corazón y lo volví a recuperar, las venas me estallaron un día por el calor, y recibí 8 disparos en la cabeza, un tanque lleno de militares de élite paso por sobre mi cuerpo y no sufrí daño alguno, es mas el peligro me da risa y lo busco para enfrentarlo y poder vivir el riesgo, pues no me hace palidecer, porque así puedo protegerte.
He vivido y sobrevivido a todo incluso a pruebas nucleares en el patio de mi casa, y al terrible choque de una mosca contra mi ojo, sobreviví con tranquilidad a la fiebre porcina y al golpe en uno de los dedos del pie contra la cama. Y aunque volvieran a sucederme miles de cosas mas, sean reales como el choque en moto, o solo soñadas, como la amputación de mi columna vertebral, te juro que jamas, ni aunque quiera, podre vivir sin ti.